Empresas comprometidas con el desarrollo sostenible

Las empresas que apoyan el desarrollo sostenible no dejan de crecer. Parece que las consecuencias del Cambio Climático están empezando a modificar la forma se producen y se reciclan los residuos, entre otras cuestiones. Teniendo en cuenta las previsiones más pesimistas, o la industria comienza a dar los pasos necesarios para garantizar la durabilidad del planeta o nos enfrentaremos a una situación caótica que apenas tardará un siglo en dejarnos sin recursos naturales.

Datos estadísticos sobre el cambio de tendencia

Según el informe Aproaching the Future 2019: Tendencias en Reputación y Gestión de Intangibles, el 57 % de las empresas ha comenzado ya a diseñar algún tipo de plan para garantizar la sostenibilidad. Se espera que, en 2030, cuando entra en vigor el Acuerdo de París, se alcance el 100 %.

Los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) son la meta a alcanzar por parte de un 78 % de directivos. Es importante mencionar que los inversores en estas empresas también están observando este tipo de actuaciones y valorando, positivamente, la influencia de estas compañías en sus clientes potenciales.

Entre los ODS más destacados se podrían mencionar los relacionados con la economía  colaborativa, con la flexibilidad laboral y con el hallazgo de nuevas fórmulas que garanticen la competitividad sin generar más residuos.

Empresas comprometidas con el futuro del planeta

A continuación, puede leerse la selección de diversas compañías que han apostado ya por poner en práctica los ODS y también los preceptos del acuerdo de París. 

El Corte Inglés

Por su volumen de negocio y su diversa oferta comercial, su cambio ha sido de los más comentados en el sector de los grandes almacenes. Su renovación ha sido integral. Ahora se apuesta por el comercio de proximidad para reducir las emisiones, por el reciclaje de los envases y por reformar sus centros para que sean menos contaminantes. Además, su plantilla de trabajadores disfruta de una flexibilidad más que recomendable para afrontar su labor profesional de forma más acorde a sus necesidades.

Ikea

La empresa se propuso hace décadas alcanzar la sostenibilidad total en todas sus tiendas en 2020. La instalación de placas de energía solar en el aparcamiento y en el techo de cada establecimiento fue el primer paso. Posteriormente, se encargaron de examinar detenidamente a sus proveedores para que cumplieran con las normas establecidas respetando siempre los planes de reforestación y usando madera ecológica.

Sin embargo, el mejor ejemplo de su apuesta por la ecología lo encontramos en la creación de un embalaje plano que les permite aprovechar al máximo la capacidad de cada paquete, reduciendo así el uso de papel y cartón. Otra muestra: sus famosas bolsas de la compra se hacen gracias a los bananeros que dejan de ser útiles, siendo un indicativo perfecto de hasta qué punto llegan en su apuesta por el reciclaje y el aprovechamiento.

Neste

La empresa finlandesa de soluciones arquitectónicas es la tercera empresa más sostenible del mundo. Entre sus logros destaca la creación de una cabina totalmente sostenible con energía solar. Perfecta para instalar en cualquier parte.

Valeo

Esta compañía francesa, especializada en la comercialización de recambios de automóviles, ha apostado por la reducción de CO2 en sus plantas y por el uso de energías renovables. Aplican estas mismas medidas a sus tiendas y a sus proveedores para garantizar la sostenibilidad.

Chr. Hansen

Es una empresa del campo de la biociencia que crea productos para industrias de los sectores agrícola, alimentario, farmacéutico y nutricional. Sus artículos tienen siempre una base natural y sus centros de producción han sido premiados como los más sostenibles del mundo en 2019.

Kering

El holding francés dispone de diversas marcas comerciales en sectores como la decoración o la joyería. En todos los casos se cumplen los objetivos marcados para 2030 y se escogen las fórmulas más sostenibles para crear productos duraderos sin generar demasiada contaminación.

Banco do Brasil

Resulta curioso encontrar un banco entre las 10 empresas más sostenibles del mundo. Aparte de apostar por el reciclaje continuo de residuos y por las energías menos contaminantes en sus sedes y oficinas, donan al año más de 50.000 millones de dólares a empresas que cumplen con los requisitos de la sostenibilidad. Su apoyo es continuo a las nuevas propuestas y se han convertido en un modelo a imitar por otras instituciones financieras.

McCormick

Es la única empresa del sector de la alimentación que forma parte del top 100 de las empresas más sostenibles del mundo. Su normativa interna establece una serie de objetivos para 2025 destinados a lograr la sostenibilidad total. 

Cisco Systems

La empresa tecnológica creó su estrategia CRS (Corporate Social Responsibility) en la que se establece que no solo ha de buscarse el avance tecnológico sino también la solución de los grandes problemas del planeta. Su gran meta es lograr, en 2025, que mil millones de personas se vean beneficiadas de alguna de sus iniciativas puestas en marcha, para aprovechar mejor los recursos y ofrecer puestos de trabajo a los más desfavorecidos.

Ericsson

Los planes de sostenibilidad de la compañía escandinava siempre han sido modélicos. Buena prueba de ello es el diseño de un camión autónomo de funcionamiento eléctrico que reducirá la emisión de gases contaminantes mientras se agiliza la entrega de mercancías.

Una sostenibilidad efectiva pasa por el apoyo de las grandes empresas

Como se habrá comprobado, las empresas más importantes han comenzado un proceso de cambio que repercutirá, directamente, en la viabilidad del futuro del planeta. Sus planes de futuro no pueden ser más esperanzadores, aunque aún queda mucho por conseguir.

Es muy probable que, a medida que se acerque el año 2030, observemos un cambio positivo buscando mitigar los efectos de la contaminación en la Tierra. Reduciendo el número de procesos y apostando por energías menos contaminantes es posible lograr este objetivo.

Las empresas que apoyan el desarrollo sostenible arriba mencionadas bien pueden servir de ejemplo a otras de menores dimensiones, en las que la adaptación a otro tipo de usos puede ser más sencilla. Todo sea por asegurar a las generaciones futuras un planeta mucho más adecuado y protegido ante las diversas amenazas que ya están empezando a provocar consecuencias imprevisibles.

Fuentes: vidasostenible.org | Europa Press | agorarsc.org | El País.com

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