¿Cuáles son los aparatos eléctricos más frecuentes que tenemos en casa?

Imagen de portada: Unsplash. Francisco Andreotti

Desde el telefonillo de casa hasta el rooter que nos da wifi en el salón hay una larga lista de aparatos eléctricos o electrónicos que prestan un servicio diario en nuestros hogares. Cuando dejan de funcionar es importante reciclarlos correctamente. Te explicamos cómo.

¿Cuántos aparatos eléctricos podemos llegar a tener en casa?

Si tomamos como ejemplo un hogar medio compuesto por dos adultos y dos niños podemos llegar a encontrar una media de entre 18 y 20 aparatos eléctricos y electrónicos. De un vistazo rápido, los lugares de nuestro hogar que más aparatos de estas características recogen son; en primer lugar, la cocina, donde es habitual encontrar un frigorífico, una lavadora, un microondas y una batidora. Este listado puede ampliarse considerablemente con otros elementos como un robot de cocina, una cafetera eléctrica e incluso con una televisión.

Si seguimos el periplo por el hogar, otra zona donde es fácil localizar aparatos eléctricos es el salón, donde la televisión, el rooter, el teléfono o el reproductor de música son protagonistas y donde herramientas como el ordenador o el altavoz bluetooth también hacen acto de presencia.

La siguiente parada la hacemos en el aseo, donde el que el secador de pelo, el cepillo de dientes eléctrico y la maquinilla de afeitar no suelen faltar.

Para acabar, y por no extendernos demasiado, añadimos algunos útiles que por su rápida evolución ya forman parte de nuestras vidas. Nos referimos a los smartphones, las tablets, los relojes inteligentes o los auriculares inalámbricos, todos ellos con sus correspondientes cargadores.

En apenas cuatro párrafos hemos enumerado más de 15 aparatos eléctricos que son comunes en nuestros hogares y que solemos utilizar con frecuencia. Pero ¿qué pasa cuándo alguno de estos compañeros se estropea? ¿Qué ocurre si falla y no conseguimos hacer que funcione?

¿Qué debo hacer cuando se estropea un aparato eléctrico?

Aquí entran en juego las 4R, que son las pautas básicas a seguir para que los aparatos que dejan de funcionar no tengan un efecto negativo sobre el Medio Ambiente .

Cuando hablamos de las 4R nos referimos a reducir, reutilizar, reparar y reciclar. Todas ellas buscan desarrollar hábitos de consumo responsable y concienciarnos para generar menos desperdicio y reducir nuestra Huella de Carbono.

Bajo estos cuatro pilares básicos, asociados en este caso a los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, el primer paso que debemos dar es realizar un consumo responsable de los mismos; es decir, utilizar aquello que realmente nos es necesario.

El segundo paso es el de la reutilización, y está íntimamente ligado al tercero, la reparación. Aquí, lo que se busca es, por una parte, volver a utilizar los bienes o productos desechados y darles un uso igual o diferente a aquel para el que fueron concebidos. Y por otra, reparar el aparato a través del servicio técnico correspondiente para alargar su vida.

Y, finalmente, cuando un aparato definitivamente ya no funciona, pasaremos a reciclarlo de forma correcta para que su impacto en nuestro entorno sea el mínimo.

¿Dónde llevo mi plancha que ya no funciona?

Lo que seguro no debes hacer es tirarla a un contenedor amarillo, o verde o marrón, sino buscar un punto donde depositar tu residuo. A través del Buscador de la Fundación Ecolec puedes encontrar donde reciclar el aparato eléctrico u electrónico que ya no sirve.

Este buscador muestra en un mapa, tomando como referencia el código postal, la ubicación de puntos limpios -instalaciones municipales-, tiendas de electrodomésticos que colaboran con Ecolec y #GreenShop que recepcionan el residuo para su posterior reciclaje.

Aquí es donde entra en juego el importante papel del ciudadano en colaboración con la Economía Circular, un modelo en el que, sin olvidar lo económico, prima el beneficio social y medioambiental, interrelacionándose de manera muy estrecha con la sostenibilidad.

Unsplah. Marcos Ramírez

Entonces, ¿de una plancha pueden salir nuevos aparatos eléctricos?

Una plancha, una lavadora o una pantalla de televisión, reciclados de forma correcta, pueden ser el recurso para crear nuevos aparatos sin necesidad de acudir a fuentes naturales para extraer o transformar los materiales.

Como ejemplo, para un total de 32.887 toneladas de frigoríficos gestionados se obtiene un total de 936 toneladas de aluminio, 183 de cobre, 13.343 de metales férricos y 134 toneladas de metales no férricos que son reintroducidos en el ciclo productivo.

Otro dato curioso es que, por cada millón de teléfonos móviles reciclados se pueden recuperar 16 toneladas de cobre, 350 kilos de plata, 34 kilos de oro, 15 kilos de paladio, según la Agencia de Protección Medioambiental de EE.UU. Es decir, que, si nos tomamos en serio esto del reciclaje electrónico, no sólo cuidamos de nuestro entorno, sino que también podemos obtener oro. ¿Te puntas?

Fuentes de referencia:
Ecolec

Agencia de Protección Medioambiental de EE.UU.

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