Hidrógeno verde: una alternativa a las emisiones

hidrógeno verde
La electrólisis consiste en descomponer las moléculas de agua en oxígeno e hidrógeno utilizando electricidad.

Como hemos señalado en algunas entradas del #Greenblog, uno de los objetivos que la Unión Europea ha marcado para 2030 es la reducción de, al menos, un 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con 1990 y la descarbonización a nivel mundial para 2050. Para alcanzar ambas metas y mantener nuestro estilo de vida, las energías renovables y todo lo que ofrecen son indispensables. Por ello, una alternativa que trataremos en este post es el hidrógeno verde.

¿Qué es el hidrógeno verde?

El hidrógeno es uno de los elementos más demandados por los múltiples usos que tiene, pero su producción se realiza a partir de hidrocarburos (carbón y gas natural). Esto quiere decir que que su propia fabricación emite muchas toneladas de dióxido de carbono (CO2). Para evitarlo, el hidrógeno verde se presenta como una alternativa más sostenible y eficiente.

Pero, ¿cómo se obtiene? A través de un proceso conocido como electrólisis, que consiste en descomponer las moléculas de agua en oxígeno e hidrógeno utilizando electricidad. Si esta electricidad se obtiene de una fuente renovable, el hidrógeno se obtendrá sin emisiones en el proceso.

Beneficios y desventajas

Este proceso presenta diferentes ventajas que permiten la descarbonización de la producción industrial en diversos sectores:

  • Es sostenible en su producción y combustión. Que se genere a partir de energías renovables hace que las emisiones de dióxido de carbono sean nulas.
  • Tiene innumerables usos gracias a su transformación en combustible o electricidad. Por tanto puede aplicarse en sectores como el comercial, industrial, transporte o doméstico.
  • Es fácilmente transportable y almacenable durante años.
  • Puede potenciar el sector de las energías renovables. Esto permitiría, además de la creación de empleo, avanzar hacia una sociedad más sostenible.

Pero también ofrece algunas desventajas, que deben tenerse en cuenta. Las principales son la dificultad de producirlo y el alto coste que comporta. Aunque el hidrógeno sea un elemento abundante, no se encuentra de forma aislada sino a partir de sustancias que lo contienen, como hemos mencionado, del carbón y del gas principalmente. Esto significa que la electrólisis que hemos explicado sería la forma más sostenible de obtenerlo, pero es un proceso muy caro.

Por tanto, el hidrógeno verde debe verse como una apuesta a largo plazo, por parte de las administraciones, como un combustible sostenible y eficaz que puede abrir muchas puertas de cara a la transición hacia una Economía Verde.

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