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Sobre las pilas

¿Por qué seguimos tirando las pilas al contenedor orgánico?

El uso de pilas en nuestro día a día es inevitable, pero su vida no es infinita y debemos saber qué hacer con ellas una vez se han agotado.

Uno de los productos de uso más habitual son las baterías y pilas. Cuando su vida útil acaba, en muchas ocasiones terminan en la basura orgánica a pesar de su elevado nivel contaminante. Son una fuente de energía, pero también de contaminación, ya que estos pequeños pero contaminantes productos pueden llegar a ser muy perjudiciales si no son reciclados como corresponde.

Pese a esto hay muchas formas previas de tratar y desechar las pilas:

  1. Las pilas usadas no se deben de tener en contacto con las nuevas ya que podrían dañarse.
  2. Hasta hoy no hay forma de reutilizar las pilas de forma completa por lo que se deben utilizar con medidas de prevención y nunca abusando en exceso de ellas.

 

Los efectos contaminantes de las pilas

Para imaginar la magnitud de la contaminación de estas pilas, basta con saber que son las causantes del 93% del mercurio en la basura doméstica, así como del 47% del zinc, del 48% del cadmio y del 22% del níquel.

Acumuladas en los vertederos, con el paso del tiempo, las pilas pierden su carcasa protectora y se vierten los metales y componentes que contienen y acaban contaminando las aguas subterráneas del suelo y, con ello, se introducen en la cadena alimentaria natural de las que se nutre el ser humano. Se estima que una pila botón de mercurio, como las que usamos en relojes o audífonos, puede llegar a contaminar unos 6.000 mil litros de agua, la pila alcalina unos 167.000 litros, la pila de zinc unos 12.000 litros y la de carbón hasta 3.000 litros.

Este proceso de contaminación puede ser largo y llegar hasta los 500 años. Sin embargo, la lluvia, el calor y la acidez del suelo tienden a acelerar el proceso de descomposición de la pila, lo cual tiene efectos fatales en el medio ambiente y en el suelo. Así, una vez que se degrada la pila en el suelo, ésta comienza a liberar elementos altamente contaminantes como el mercurio, el litio, el plomo o el cadmio. Estos elementos, al ponerse en contacto con la tierra o con el agua, comienzan un proceso de degradación muy nocivo para el planeta.

 

Efectos de las pilas mal recicladas en la salud

Los efectos que pueden generar las pilas mal recicladas no sólo afectan al medio ambiente, sino también al bienestar y salud de las personas, llegando incluso a producir –en los peores casos- dermatitis o dolores estomacales, entre otros.

Por ello debemos ser conscientes de nuestra responsabilidad para con el medio ambiente. Entre todos podemos conseguirlo a través de una recogida selectiva y un reciclaje eficiente de las pilas que podrán ser llevadas a una planta de reciclaje donde los metales pesados se separan de otros metales y el resto de materiales pueden llegar a ser recuperados.

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